Palacio de Fuensalida
La sede de la Presidencia del Gobierno de Castilla-La Mancha es uno de los edificios más emblemáticos del Renacimiento toledano. Además, es un espacio abierto a la ciudadanía como monumento de interés cultural y turístico.
Organiza tu visita
Se puede visitar el palacio y varias de las salas más representativas de la historia del edificio y de su función actual como sede del gobierno.
¿Cuándo se puede visitar?
De lunes a viernes, no festivos, excepto los martes.
¿Es necesario reservar?
Sólo para las visitas guiadas. El patio puede visitarse sin necesidad de reserva en cualquier momento durante el horario de apertura.
¿Cómo reservar una visita guiada?
Historia y arquitectura
Se encuentra integrado en una gran manzana, de la que también forman parte el Taller del Moro y la Iglesia de Santo Tomé, que configura la fachada norte de la Plaza del Conde de la ciudad de Toledo.
El Palacio, tras pasar por distintas fases de habitación (dejó de ser residencia noble, instalándose en él un cuartel militar y últimamente vivienda para vecinos), en 1964 fue adquirido por la Dirección General de Patrimonio Artístico, Archivos y Museos que lo restauró y lo abrió al público para su visita en 1969.
En 2010 vuelve a abrir sus puertas, tras otro laborioso y exhaustivo proceso de restauración, que asimila las transformaciones sufridas a lo largo del tiempo, y que han pasado a formar parte de su personalidad, sin alterar su esencia.
Arquitectura
El edificio de inspiración hispano-musulmana está localizado en la Plaza del Conde, junto a la iglesia de Santo Tomé, que alberga a su vez la obra maestra de El Greco ‘El entierro del señor de Orgaz’. En la actualidad, el Palacio de Fuensalida es la sede de la Presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y lugar de celebración de las sesiones plenarias del Consejo de Gobierno del Ejecutivo regional. Su patio se puede visitar de lunes a viernes, no festivos, de 9:00 a 14:00 horas (excepto los martes) y algunas de sus salas interiores admiten visitas para grupos si se solicitan previamente.
La historia del Palacio de Fuensalida de Toledo se vincula a figuras históricas como Garcilaso de la Vega, El Greco o Lope de Vega, pero especialmente a las de Carlos I y su esposa, la emperatriz Isabel de Portugal, madre de Felipe II.
Mandado construir por Pedro López de Ayala, conde de Fuensalida, fue concebido como residencia nobiliaria y símbolo de poder de la familia. A lo largo de los siglos, sus muros han sido testigos de importantes acontecimientos, como el fallecimiento de la emperatriz Isabel de Portugal en 1539, hecho que convirtió al palacio en un lugar de especial relevancia dentro de la historia de la monarquía hispánica.
Arquitectónicamente, constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil mudéjar del siglo XV en Toledo. De hecho, el edificio refleja la transición entre la tradición mudéjar y la incipiente estética renacentista. Su patio central, junto a la sobriedad exterior, resume ese contraste característico de la arquitectura toledana: austeridad en el exterior y riqueza decorativa en los espacios interiores. La rehabilitación llevada a cabo en el siglo XX ha permitido preservar no solo su valor artístico, sino también su función como símbolo institucional vivo en pleno corazón de Toledo.
Su sobria fachada, construida en mampostería encintada con pilastras de ladrillo, contrasta con la riqueza y refinamiento de su interior. El edificio se organiza en torno a un gran patio porticado de planta rectangular y dos alturas. En él destacan las dieciséis pilastras octogonales, de gran fuerza y elegancia, coronadas por capiteles ornamentados con cabezas y escudos de las familias Ayala y Castañeda. Los salones y estancias del palacio se decoran con yeserías mudéjares y magníficos artesonados que reflejan la tradición artística toledana. Gracias a un cuidadoso proceso de rehabilitación, el edificio ha recuperado la esencia y el esplendor del primitivo palacio.